Nada era real. Mientras caminaba entre los espejos fantasma, sus pasos de ensueño falso s mezclaban con el aire inexistente. Como un aestafa de honradez fingida, iban apareciendo los reflejos de una luz tiniebla. Y en la oscuridad luminiscente, su reflejo aperecía, como un ir y venir de emociones inventadas. Sus caricias fueron para él un manjar de éter, mientras que en sus ojos, la felicidad hecha lágrima, se enjugaba. pero el acuoso llanto no rodaba, porque no existía, en el mundo falso y al pureza de sus ojos humedecidos, se clavaba en la mentira y l aperfidia de sus oscuros ojo sfemeninos de viento y nada. Sus manos lograron prfin tocar la piel de ella, cuando la luz de vidrio logró porfin dibujar su figura entre las sombras del vacío. y sus voces de silencio susurraban el equívoco de su pasión ficticia, como un romance intenso en la volatilidad del irreal afecto. Se miraban, el uno al otro, como queriendo amanecer mirándose en su noche de espejismo. Pero luegos y presto, como un barreno en su mente atortolada, el repicar irrefrenable del reloj indolente martillea sus ilusas ilusiones. Sabían lo que se venía. Se despidieron rápido, muy impacientes por volver a saludarse. Pero no pudieron. sin más que perder que la cordura, empezó a buscar a su onírica compañera, queriendo volver a sentir el veneno de su piel, en este mundo de luces. Pero el sol era demasiado cegante, y niguna piel tenía el mismo tacto que la de ella. Las teces pasaron por sus manos, queriendo convertirse en su realidad, cuándo lo que él quería era un sueño. Y así siguió buscando. Hasta que encontró su sueño, durmiendo en su catre de desesperanza...
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cómo un patético vestigio de lo olvidado, vuelve tu recuerdo, aún fresco. Como si te empeñaras en taladrar mi pensamiento virgen con tu voz angelical. Como si tu cálida sonrisa macerara mi mente, siempre durmiente, esperando el rescate de tu mano y de tu labio, princesa Rosa. Pero no existen las princesas. Ni tu sonrisa de hirviente hierro sádico. Ni tus palabras aladas y barrenas. Sólo existe tu ausencia. Sólo existe tu inexistencia. Para que tu recuerdo de hoy se vuelva imaginación de un futuro posible...
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